La derrota merece una interpretación más profunda que el mero análisis del partido y tiene un impacto en todos los niveles tanto por las fantasías individuales como en la construción del equipo el juego ofrece material para entender el resultado de Maradona al provocar situaciones ambivalentes con los jugadores. A los 2 minutos, tras una pelota recuperada en su propia área, Alemania armó una jugada que, gracias a un cambio de frente de Schweinsteiger, puso a Podolski mano a mano ante Otamendi. El defensor no pudo soportar este uno contra uno permanente sobre su lateral y Maradona cayó en la trampa de su rival en sus propios laterales que nunca pudo salir, además de cometerse 20 faltas no consiguieron frenar a los alemanes.

Si la pasión futbolística argentina fuera con la misma euforia  a la vocación de trabajo, desarrollo y ambición creativa, la Argentina sería ejemplo de paraíso de vida y todo otra ilusión es suerflua e insuperable.

Asi Messi se va de Sudáfrica sin goles y con una gran decepción. También su rendimiento decreció con el correr de los partidos. Desde el juego con Grecia, se retrasó en el campo y perdió gravitación. Alemania lo marcó muy bien y no le cometió ni una sola falta. y su actuación en Green Point nos duele a quiénes lo consideramos el futbolista más importante del equipo.También su rendimiento decreció con el correr de los partidos y perdió gravitación porque Maradona no supo elaborar una estrategia de juego consecuente.

Alemania lo marcó muy bien y no le cometió ni una sola falta con su actuación en Green Point pero nos duele a quiénes lo consideramos el futbolista más importante del equipo.

Con el viejo axioma futbolístico "Equipo que gana no se toca, si pierde se vá para casa" fue lo que resolvió Maradona al alinear la misma selección que ganó a México para pasar a la semifinales frente a Alemania. Tuvo poca suerte a decir silo que se sabía con antecedencia que el equipo no estaba para pasar los cuarto de final con la ofensiva alemana que finalmente goleó por 4-0 a la que fue la esperanza frustrada blanquiceleste en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo.

Muchos fueron los benditos códigos que se pregonaban sabiendo que Alemania es tricampeón europeo y pocose podía contra su defensa y ataque táctico bien sincronizado no era para dejar ningún hueco que podía favorecer a los buenos jugadores Messi y Tévez las mejores esperanzas del equipo de Maradona que tuvieron poco lucimiento.

En tanto algunas declarciones del técnico alemán Low afirmó que los argentinos juegan al límite de lo permitido, pero ellos pueden superar ésas condiciones y lo harían con la misma alineación que jugaron ganando a Inglaterra por 4-1 a pesar de lo mucho que se habló,…"el pez por la boca muere".

En la cábala del futbol el número 10 es tan caprichoso en la Argentina porqué todos sueñan con él, ya que Diego Maradona es el diez, Lionel Messi heredó el diez, y porqué se esperaba un torneo redondo y perfecto en la idea de su ténico. Por eso 10 las razones que explican la dolorosa desilución con la eliminación de la Selección argentina del Mundial de Sudáfrica.

Razón número 1: Un cuerpo técnico incapaz de resolver situaciones. Diego Maradona no instaló una ideología de juego y pocas veces acertó con los cambios, los volantes lejos de los delanteros. Messi recibiendo la pelota detrás de la mitad de la cancha nunca consiguió conexión de una posición defensiva a una ofensiva. Toda la responsabilidad recayó sobre Messi, en la que Maradona confiaba.

Razón número 2: Maradona se equivocó al dejar afuera a Esteban Cambiasso y se peleó con Juan Román Riquelme, se deshizo de Javier Zanetti, é improvisó con Jonás Gutiérrez, que terminó saliendo del equipo. En su lugar fue Nicolás Otamendi y el nuevo pibe de Vélez tuvo un partido pésimo ante Alemania, una de las claves de la derrota y no es culpa de Otamendi, un central con poca experiencia llamado a ser plomero para tapar agujeros.

Razón número 3: Una defensa desordenada "Conmigo Heinze juega de central" y fue el lateral izquierdo de un equipo que no tuvo salida desde el fondo y fue lo más flojo de la Selección en la Copa del Mundo.

Razón número 4: Un mediocampo sin juego. Maradona eligió a Mascherano como capitán. "Masche más diez", era la frase pero nunca estuvo preciso y pegó más de lo que jugó. Corrió como ninguno, pero le faltó visión panoramica. Algo que podría haber dado Mario Bolatti al equipo, un jugador preciso y con mucho más juego, que vio casi todo el Mundial desde el banco de suplentes. Una asignatura pendiente era ver a Mascherano complementarse con Bolatti.

Razón número 5: Un Messi maltratado por las malas decisiones, pero Messi el goleador de Europa con 43 tantos, no pisó el césped del Mundial de Sudáfrica con mucha suerte ni mayor lucimiento porque siempre fue marcado por sus oponentes. Solo recibió la pelota siempre lejos del arco y tuvo que intentar generar todo el juego de ataque del equipo muy marcado y no tuvo ningun hueco oportuno cerca del arco. El mejor jugador del mundo, desaprovechado.

Razón número 6: La interna en el plantel. Porque Carlos Tevez se enojó cuando nadie se acordó del cumpleaños de Javier Pastore y todos festejaron el de Lionel Messi, porque Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez le reclamaron al técnico por haberlos sacado del equipo y porque Walter Samuel desató su bronca cuando mancharon su nombre en la previa del partido ante México, son muchas preguntas con pocas respuestas.

Razón número 7: Cuando los jugadores descubren porque Maradona pasó de ser esa figura divina a un mortal más, de carne y hueso cayó su liderazgo por convencimiento de todo endiosamiento hace temer por tener los pies de barro. Sin un plan de juego predeterminado, sin una ideología definida, sin convicciones reales, y sin un mensaje claro, no se puede ganar un Mundial.

Maradona apostó todo a la motivación y los jugadores en los que él confiaba como insuperables de la gran ilusión argentina.

Razón número 8: Un rival indudablemente superior que mostró que nadie tiene dudas por atacar (dos toques cortos y uno largo) le alcanzó para aplastar a una Selección que divagaba y nunca supo cuál era tomar el camino acertado en el juego con una marcación que contrastara la ofensiva alemana.

Razón número 9: Al final Schweinsteiger al decir que los "argentinos intentaban sacar ventajas siendo prepotentes y hablando con los árbitros". Dieron vuelta la cara cuando ante México Tévez abrió el partido con un cabezazo en clara posición adelantada. Y con Alemania, cuando Higuaín tocó al gol (había cuatro jugadores adelantados), todos se quejaron.

Razón número 10: Lo dijo Verón tras la clasificación ante Uruguay: "Hay cosas que tienen que cambiar". Y no cambió nada. "Desde la cabeza, hasta el último jugador de las Eliminatorias". ¿Qué cambió? Primero hay que reencontrar la identidad perdida. Esa que se perdió tras una renuncia cargada de dudas de Alfio Basile y en la que Grondona se confió demasiado.

… y a veces la soberbia sobre la vanagloria devuelve como un boomerang las palabras de Maradona sin repetir y sin soplar…"Que la sigan chupando" porque ahora faltan cuatro años para volver a soñar.